Durante las clases que hemos
hecho de esta asignatura, nos han repartido en varios grupos: unos van
al comedor social Emmaús, otros a la Residencia San Daniel y otros a la
Residencia Ficus, mientras que los que quedamos en la escuela se encargan de otras tareas ayudando a al funcionamiento del colegio.
Las experiencias que tuvimos
los alumnos que fuimos al Emmaús, fueron generalmente fructíferas, aprendimos
mucho sobre la sociedad en la que vivimos, distintas personas y como habían llegado a los pocos recursos económicos que tenían para llegar a ser usuarios del comedor social. Servir y hablar con las personas nos enseñó a que nunca puedes juzgar por el aspecto físico, ya que la mayoría de ellos van bien vestidos. Esta experiencia nos ha ayudado a mis compañeros y a mi a trabajar la humildad, el cariño , el respeto y sobre todo a que recibimos más de lo que entregamos.
Los alumnos que nos quedamos
en la escuela, nos dividimos en distintos grupos para hacer las distintas
decoraciones para los pasillos y escaleras, como carteles, dibujos, pinturas,
etc. A algunos nos costó bastante acostumbrarnos a la dependencia de los demás,
ya que el trabajo en equipo era algo complicado, debido a que la organización
no sabemos organizarnos muy bien cuando los profesores nos dan autonomía para dirigirnos.
Después de todo esto todos los trabajos se hicieron bastante rápido y quedaron muy bien aunque para ser sinceros tuvimos que pedir ayuda a cursos inferiores para completar todo a tiempo. Esta experiencia nos enseñó el cómo deberíamos trabajar en grupo para próximos trabajos o proyectos.
Después de todo esto todos los trabajos se hicieron bastante rápido y quedaron muy bien aunque para ser sinceros tuvimos que pedir ayuda a cursos inferiores para completar todo a tiempo. Esta experiencia nos enseñó el cómo deberíamos trabajar en grupo para próximos trabajos o proyectos.
Los que fuimos al San
Daniel, tuvimos unas experiencias bastantes distintas. Algunos, al igual que
yo, se nos hizo raro e incómodo, ya que en la residencia había gente que tenían
problemas como Alzheimer, lo cual dificultaba un poco la convivencia entre los
residentes y los alumnos. Otros en cambio, se sintieron bastante cómodos, ya
que estaban acostumbrados a convivir con gente con ese tipo de necesidades,
entre ellas la dificultad de comer. En si todos estamos de acuerdo de que la
experiencia fue muy buena, nos ayudó a comprender y a ayudar las
distintas necesidades de la gente, pese a que nos costase acostumbrarnos a la
mayoría en un principio.
Los que fuimos a la
residencia Ficus, nos sorprendimos bastante, ya que en un principio al ver a
toda esa gente de tan avanzada edad, pensamos: “Tener una conversación con esta
gente será muy complicado”. Al final, conseguimos tener más de una conversación
interesante. Los abuelos y abuelas son muy amables con nosotros. Nos han contado grandes experiencias vividas y todos estamos deseando ir para escuchar nuevas aventuras. . Esto nos ayudó a ver lo que se dice pronto
como: “No juzgues un libro por su portada”, pero desde un punto más profundo e
importante del que llegarías en un principio con esa frase.
En conclusión de todo esto,
hemos aprendido a respetarnos entre todos, a trabajar en grupo, a no juzgar y
dar una oportunidad, a ser amistosos, etc. Las clases de APS nos enseñaron todo
esto con unas pocas sesiones, las cuales fueron, pese a cualquier problema,
bastante divertidas y enriquecedoras.
Enyel Adame
Alumne 4t ESO.
Enyel Adame
Alumne 4t ESO.
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